Salou recupera la histórica Fuente de la Aduana, 200 años después
lunes 13 julio 2026
La Fuente de la Aduana vuelve a formar parte del paisaje urbano de Salou. Después de haber sido restaurada y reinstalada en su emplazamiento original, en la calle Barcelona, este elemento emblemático del patrimonio local vuelve a manar agua y a prestar servicio a la ciudadanía casi dos siglos después de su inauguración.
Más que una fuente, representa una parte esencial de la memoria colectiva de Salou. Es el testimonio de un municipio que, ya en el siglo XIX, miraba hacia el futuro, se abría al comercio marítimo y se consolidaba como uno de los puertos naturales más importantes del Mediterráneo.
Inaugurada en 1828, la Fuente de la Aduana fue la primera fuente pública de agua potable de Salou y una de las primeras de Cataluña. Su construcción supuso una mejora extraordinaria para la vida cotidiana de los salouenses y para la actividad portuaria.
El agua de la fuente también abastecía los abrevaderos para animales situados en la Capitanía Marítima y diversas salidas de agua del Espigón del Muelle, utilizadas para la limpieza y el aprovisionamiento de las embarcaciones y de los marineros que llegaban al puerto.
El Salou que se abrió al mundo
La fuente formó parte de una etapa decisiva en la transformación y modernización del municipio, junto con la construcción de los edificios de la Aduana, la Capitanía Marítima y el Espigón del Muelle. También se enmarcaba en el ambicioso proyecto de crear un canal navegable entre Salou y Reus.
Aquellas infraestructuras reforzaron la posición estratégica de Salou como uno de los principales enclaves comerciales de la costa catalana y reflejaban el carácter emprendedor, abierto e inconformista de un pueblo que quería crecer y conectar con el mundo.
La fuente fue inaugurada durante el reinado de Fernando VII. Por este motivo, uno de sus grifos recibió el nombre del monarca, mientras que el otro fue dedicado a su esposa, María Josefa Amalia de Sajonia.
Un patrimonio que vuelve a la ciudadanía
Durante décadas, la Aduana y su fuente constituyeron una parte esencial de la fachada marítima de Salou. En 2006, con el derribo del antiguo edificio administrativo, la fuente fue desmontada cuidadosamente, pieza a pieza, y conservada en las instalaciones de la brigada municipal con el objetivo de preservarla.
La fuente representa una parte esencial de la memoria colectiva de Salou. Es el testimonio de un municipio que, ya en el siglo XIX, miraba hacia el futuro, se abría al comercio marítimo y se consolidaba como uno de los puertos naturales más importantes del Mediterráneo
Ahora, tras un proceso de restauración, la Fuente de la Aduana ha recuperado su imagen original y ha regresado al mismo lugar donde comenzó su historia.
La Fuente de la Aduana no ha sido recuperada únicamente como una pieza ornamental. Ha sido conectada nuevamente a la red de agua potable para que pueda cumplir la función para la que fue concebida en 1828
Su recuperación convierte este espacio en un punto de encuentro entre el pasado y el presente. La fuente se integra en el nuevo equipamiento turístico y de servicios construido en el solar y se convierte en la puerta de entrada simbólica a la calle Barcelona, uno de los principales ejes comerciales y ciudadanos de Salou.
Una fuente viva, no solo un elemento decorativo
La Fuente de la Aduana no ha sido recuperada únicamente como una pieza ornamental. Ha sido conectada nuevamente a la red de agua potable para que pueda cumplir la función para la que fue concebida en 1828.
De este modo, vuelve a ser un punto público de agua al servicio de residentes y visitantes, situado en una de las zonas más transitadas del municipio. Un gesto que refuerza su valor patrimonial y la convierte en un elemento vivo, útil y plenamente integrado en el Salou actual.
El alcalde de Salou, Pere Granados, acompañado de varios concejales y concejalas de la corporación municipal, ha visitado la restaurada Fuente de la Aduana y la ha hecho manar de nuevo en un gesto cargado de simbolismo histórico, memoria colectiva y orgullo de pertenencia
El gesto del alcalde Pere Granados y de los concejales de volver a abrir los grifos simboliza la continuidad entre generaciones y la voluntad de preservar y compartir el legado de Salou. El agua que vuelve a brotar representa la recuperación de una memoria que nunca se había perdido y que ahora vuelve a ocupar el lugar que le corresponde.
Salou no solo recupera una pieza de su patrimonio. Recupera una parte de su identidad, reivindica su pasado marítimo y comercial y vuelve a poner en valor el espíritu moderno, emprendedor y abierto que ha definido al municipio a lo largo de los siglos
Los trabajos del nuevo equipamiento también han preservado la composición de la fachada de la calle Barcelona, reproduciendo la imagen de la antigua Aduana y manteniendo así el vínculo arquitectónico y emocional con este espacio histórico.
Un código QR para conocer la historia
La fuente estará acompañada de un panel informativo con un código QR que permitirá conocer su historia, su contexto y la importancia que tuvo en el desarrollo económico y social de Salou.
La fuente fue inaugurada durante el reinado de Fernando VII. Por este motivo, uno de sus grifos recibió el nombre del monarca, mientras que el otro fue dedicado a su esposa, María Josefa Amalia de Sajonia
Con esta actuación, Salou no solo recupera una pieza de su patrimonio. Recupera una parte de su identidad, reivindica su pasado marítimo y comercial y vuelve a poner en valor el espíritu moderno, emprendedor y abierto que ha definido al municipio a lo largo de los siglos.
La Fuente de la Aduana vuelve a manar agua...