Fati Fall Loum, de Salou a Nueva York: 'Confío en el proceso de mejorar, entrenar y estudiar'
sábado 13 junio 2026
Enérgica pero al mismo tiempo serena, y con una madurez poco habitual para su edad, Fati Fall Loum es una joven salouense con raíces senegalesas que ve cómo sus sueños se hacen realidad a un ritmo acelerado.
Con tan solo 21 años, lleva el nombre de Salou en el corazón y lo da a conocer en Estados Unidos dentro del mundo del baloncesto. Y es que Fati se ha incorporado al equipo Wagner Women’s Basketball, de la primera división de la liga universitaria norteamericana, en Nueva York.
Cuéntanos qué estudias y cómo ha sido la aventura de ir a Estados Unidos a estudiar.
En 2025 me concedieron una beca deportiva en Kansas y jugué un año en Fort Hays Tech (The College), donde también me gradué como medical assistant (auxiliar de enfermería). Después obtuve otra beca deportiva, de una liga superior, para realizar estudios universitarios en Nueva York, donde tengo familia. Me voy a finales de mes, ya que en agosto empiezo las clases.
¿Cómo encontraste la universidad?
A través de una agencia que se llama Pik Us Education, que se encuentra aquí, en España.
Gracias al deporte se te están abriendo muchas puertas. ¿Estás contenta?
Sí, porque gracias a la beca jugaré a baloncesto en una liga muy competitiva y, además, me cubren los estudios en una universidad muy buena. Es muy positivo que, a través del deporte, pueda seguir formándome.
¿Cómo te iniciaste en el mundo del baloncesto?
Empecé a jugar en Salou y después en Vila-seca. Me parece muy bonito que el deporte te ayude a crecer como persona, tanto dentro como fuera de la pista. Me ha aportado muchos valores, he aprendido mucho y, después de esta experiencia, soy una persona mucho más fuerte. También valoro mucho más el esfuerzo que hace mi familia.
Me parece muy bonito que el deporte te ayude a crecer como persona. Me ha aportado muchos valores y, después de esta experiencia, soy una persona mucho más fuerte
Has trabajado mucho para llegar hasta aquí, ¿verdad?
Sí, es muy duro al principio. A mí me costó un poco adaptarme, pero, poco a poco, he conseguido asumir esa mentalidad de confiar en el proceso, de ir mejorando y continuar entrenando y estudiando.
¿“Confiar en el proceso” significa ir despacio?
Sí, confiar en los resultados de un trabajo sostenido. También creo en las malas rachas: etapas en las que, aunque estés evolucionando, quizá no eres tan productiva como antes. A veces lo he pasado mal, porque puedes ser muy exigente contigo misma y no llegar a todo: estudios, familia, vida social…
Mi familia y mi gente de Salou, sobre todo mi madre, siempre están ahí para cualquier cosa que necesite. Son mi razón para seguir mejorando y no rendirme
¿Y cómo has conseguido superarlo?
No siendo tan dura conmigo misma y valorando lo que estoy haciendo. Muchas veces queremos aspirar a más y más y olvidamos el gran proceso y la evolución que ya hemos hecho.
¿Cómo es el apoyo de tu familia?
Mi familia y mi gente de Salou, sobre todo mi madre, siempre están ahí para cualquier cosa que necesite. Saber que tienes a alguien a tu lado te motiva. Son mi razón para seguir adelante, continuar mejorando y no rendirme.
¿Estás contenta con el reconocimiento que te han hecho en Salou desde el Ayuntamiento?
Sí, me ha hecho mucha ilusión. Conocía al alcalde porque siempre he vivido aquí y había coincidido con él en varias ocasiones, pero no personalmente.
Creo que, en Salou, se está trabajando muy bien a nivel de deporte base. Me hace mucha ilusión ver tantas niñas pequeñas jugando a baloncesto. Cuando yo empecé, no había tantas
¿Cómo ves el deporte en Salou?
Creo que se está trabajando muy bien a nivel de deporte base. Me hace mucha ilusión ver tantas niñas pequeñas jugando a baloncesto. Cuando yo empecé, no había tantas como para tener categorías por edad, y ahora hay muchísimas. Es un gran avance teniendo en cuenta que no han pasado tantos años.
¿Cómo te sientes en este momento, a punto de marcharte a Nueva York?
¡Muy emocionada! Ya he hablado con el entrenador y tengo muchas ganas de empezar. Mis compañeras tienen mucho nivel, muchas juegan con las selecciones de sus países, y el nivel es alto. Ahora me lo tengo que trabajar y hacerme un sitio. Poco a poco… ¡tengo muchas ganas!
¿Dónde vivirás?
En la universidad, en el Wagner College, en una residencia.
Sabes que eres una privilegiada.
Sí, soy muy consciente de ello.